Un monocapa es un tipo de revestimiento continuo de una sola capa que se aplica, principalmente, en fachadas.
Como los revocos, su finalidad es la de regularizar la superficie sobre la que se aplica y protegerla frente a los efectos por exposición a la intemperie.
Además, estos revestimientos admiten diferentes técnicas de acabado (raspado, árido proyectado…) y colores, por lo que proporcionan a las fachadas una apariencia estética sin necesidad de aplicar otro tipo de acabado final.
Actualmente, este tipo de revestimiento continuo se utiliza frecuentemente en la rehabilitación de fachadas como capa de acabado de los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) mediante paneles.
La aplicación de monocapa requiere destreza y precisión para obtener un acabado uniforme y de alta calidad, por lo que estas técnicas tienen que realizarse por personas especializadas en este campo.